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10 nov 2012

Rechazando el Rechazo: Veinte años tras el sueño de ser Escritor

Por Bill Lampton, Ph.D.

Cuando finalicé la educación superior, mis expectativas eran que al cabo de cinco años yo sería un escritor ampliamente reconocido. En la secundaria, escribí una columna satírica popular – “Orquideas y Cebollas” – para el periódico escolar, cada semana durante dos años. En la educación superior, era el editor del anuario. Los cursos de literatura me llegaban, mientras que los otros estudiantes se quejaban acerca de los ensayos que tenían que escribir, yo me sentía revelado con ellos.

Escribir era placentero, no era para nada un trabajo. Estaba dispuesto a dedicar grandes cantidades de tiempo a la escritura y a aprender acerca de cómo escribir. Yo leía constantemente, tomaba una clase de escritura creativa en la noche, y comencé a enviar mis artículos a los periódicos y las revistas.

Para mi sorpresa, el proceso se convirtió en una tarea tediosa y extenuante – sin dar ningún resultado. Algunos escritores soportan el rechazo por cinco años, algunos por diez o más. Mi dolorosa espera duró veinte años. Imagine… dos décadas estando seguro que mi trabajo era digno de publicarse, sin embargo fue rechazado por docenas de editores.

Luego de muchas horas de escritura en máquinas de escribir manuales y muchos correos generaron muchas cartas de respuesta con las frases de rechazo tradicionales: “Su material no es el apropiado para nosotros en este momento.” “Estamos retornándole su material y confiamos que usted encuentre un editor en otro lugar.” “Nuestro comité editorial coincide en que su manuscrito no se ajusta a nuestras necesidades.”
Eventualmente, llegúe a decir a mi esposa, “He acumulado las suficientes cartas de rechazo como para empapelar una habitación.” Continué escribiendo obstinadamente. Yo continuaba creyendo que yo tenía ideas que valían la pena de ser compartidas, y que los lectores responderían positivamente a ellas.

Ahora imaginese un pequeño pueblo en Kansas. El año: 1976. Escribí “Twentieth Anniversary Thoughts (Pensamientos luego de 20 Aniversarios,” describiendo como había cambiado la vida en el campus desde que me gradué dos décadas atrás. Metódicamente, envié el artículo a catorce editores.

Mi registro permanecía inalterable, cuando recibí doce cartas de rechazo por parte de editores.Recordaré por el resto de mi vida como me sentí cuando llegaron las últimas dos cartas de dos editores de revistas el mismo día, representando a College Today y a College Board Review. Cada editor deseaba publicar el artículo. Para completar mi alegría, cada misiva incluía un cheque por US$100. En 1976 esa era una cantidad notable para un escritor novato.

Estaba feliz de que no me había rendido. Sin paciencia, sin la perseverancia que me ayudó a recuperarme luego de recibir tanta cantidad de rechazos, yo me hubiera perdido de ese momento de alegría. He padecido un proceso de aprendizaje agonizantemente largo. Ahora, con dos editores confirmando mi talento para la escritura, yo estaba confiado que iban a continuar llegando nuevos éxitos.

Veinticinco años después, puedo dar testimonio que ello realmente sucedió. Para citar solamente algunos cuantos:
  • Escribí una columna regular firmada por mí para periódicos en tres ciudades en las cuales viví.
  • Durante catorce años, Fund Raising Management publicó mi columna.
  • Revistas publicaron mi trabajo: Club Rotario, Competitive Edge, Toastmaster.
  • He enseñado escritura creativa para un programa de educación continuada en una institución de educación superior.
  • Cuatro aspirantes a escritores me contrataron como su mentor en escritura.
  • Hillsboro Press publicó mi libro, The Complete Communicator: Change Your Communication, Change Your Life!
  • Cosmopolitan, Entrepreneur, The Washington Post, The Los Ángeles Times, Investor’s Business Daily y otras publicaciones me citan como una autoridad en el campo de las comunicaciones.
Comparto mi historia con la esperanza que otros escritores que aún esperan sean capaces de sobrevivir a los editores que envían comentarios desalentadores, a los agentes que rehúsan representarle, a los miembros de la familia y sus amigos que piensan que usted está perdiendo su tiempo. Ármese con una actitud de nunca darse por vencido. Continúe aprendiendo, continúe escribiendo, continúe teniendo esperanza. El día que su nombre acompañe un artículo o que su nombre adorne la portada de un libro, usted sabrá que su perseverancia, fe y adherencia a los requisitos básicos han valido gloriosamente la pena.

4 nov 2012

22 consejos para un buen guión - Emma Coats (Pixar)

Emma Coats, artista de storyboards en Pixar, fue recopilando algunos consejos para la creación de historias durante la elaboración de Brave. Este fue el resultado, 22 pequeñas lecciones que nos enseñan mucho:

    1.- A los personajes se les admira más por lo que intentan que por lo que consiguen.

    2.- Ten en mente lo que te interesa en tanto que miembro del público, no lo que consideras más divertido en tanto que escritor. Las dos cosas pueden ser muy distintas.

    3.- Tener claro el asunto es importante, pero no tendrás claro de qué va la historia hasta que hayas llegado al final. Ahora, a reescribir.

    4.- Érase una vez un (o una) ___. Todos los días, ___. Pero un día, ___. Y, por eso,  ___. Y, por eso, ___. Hasta que, finalmente, ___.

    5.- Simplifica. Céntrate. Funde unos personajes con otros. Salta por encima de las ramificaciones. Te parecerá que estás dejando atrás cosas valiosas, pero en realidad te estás liberando.

    6.- ¿Qué se le da bien a tu personaje? ¿Qué le hace sentirse cómodo? Enfréntale a su opuesto matemático. Ponle a prueba. ¿Qué tal se las apaña?

    7.- Ten claro tu desenlace antes de haber llegado al nudo. En serio. Los finales son lo más difícil, ten el tuyo preparado cuanto antes.

    8.- Termina tu historia, y ciérrala incluso si no te ha quedado perfecta. En un mundo perfecto, tendrías las dos cosas [un final y una historia perfecta]pero debes seguir adelante. Hazlo mejor la próxima vez.

    9.- Cuando estés atascado, haz una lista de cosas que NO van a ocurrir a continuación. En muchos casos, así encontrarás las ideas que te sacarán del apuro.

    10.- Disecciona las historias que te gustan. Lo que amas en ellas es una parte de ti: debes reconocerlo antes de aprender a usarlo.

    11.- Poner tus ideas sobre el papel te permite empezar a trabajarlas. Una idea perfecta que sólo está en tu cabeza es una historia que nunca compartirás con nadie.

    12.- Desecha la primera cosa que se te venga a la mente. Y la segunda, y la tercera, y la cuarta, y la quinta… Deshazte de lo obvio, sorpréndete a ti mismo.

    13.- Dales opiniones a tus personajes. Los pasivos y los manejables pueden resultarte simpáticos a ti, que eres el que los escribe, pero son veneno para la audiencia.

    14.- ¿Por qué debes narrar precisamente ESTA historia? ¿De cuál de tus pasiones se alimenta tu relato? Esa es la clave del asunto.

    15.- Si tú fueras tu personaje, en esta situación, ¿cómo te sentirías? La honestidad añade credibilidad a las situaciones increíbles.

    16.- ¿Qué está en juego? Danos razones para querer a tu protagonista. ¿Qué ocurrirá si no tiene éxito? Ponlo todo en su contra.

    17.- No hay trabajo malgastado. Si la cosa no funciona, relájate y pásate a otro proyecto. Lo que has hecho te será útil más adelante.

    18.- Conócete a ti mismo: distingue la diferencia entre hacerlo lo mejor que sabes y lucirte. Narrar es una cuestión de intentarlo, no de depurarlo.

    19.- Usar las coincidencias para meter en apuros a tus personajes es genial. Usar las coincidencias para sacar a tus personajes de un aprieto es hacer trampas.

    20.- Un ejercicio: analiza los elementos de una historia que no te gusta. ¿Cómo los dispondrías para hacer una historia que SÍ te gusta?

    21.- Identifícate con tu escenario y tus personajes, no les hagas reaccionar de forma guay. ¿Qué te llevaría a ti a actuar como actúan ellos?

    22.- ¿Cuál es la esencia de tu relato? ¿Y el modo más sencillo de narrarlo? Si sabes eso, podrás empezar a trabajar.

¡Espero que os sirvan y hasta la próxima entrada!

30 oct 2012

10 Pasos para publicar tu libro en Amazon

¿Qué significa esto para ti? Para ti, esto puede significar TU GRAN OPORTUNIDAD para publicar y comercializar tus libros electrónicos. ¡También para que tu nombre aparezca en la librería más grande del mundo: Amazon.Com! Si eres autor o escribes regularmente en la web -por ejemplo a través de un blog- puedes beneficiarte de la popularidad que ha ganado el Kindle. ¿De qué manera? Escribiendo un libro y publicándolo en Amazon Kindle.

La pregunta ¿Qué debes hacer para publicar con éxito en Amazon Kindle?

Te diré hoy mis diez secretos para lograrlo.

1 – Escribe una potente descripción de tu libro. Aplica una tormenta de ideas
para crear LA MEJOR descripción posible para tu libro antes de publicarlo en
Kindle. Es vital para que tu libro se haga fuerte dentro de la librería de Amazon.

2 – Utiliza un procesador de textos como OpenOffice o Microsoft Word para comenzar a escribir o continuar escribiendo tu libro. Ambos programas cuentan con una excelente herramienta de corrección ortográfica. Organiza la introducción,
los capítulos y la conclusión de tu libro. No te concentres en la longitud del mismo. Utiliza en espacio que necesites y sobretodo: se conciso. A los lectores "digitales" no les agrada que los bombardeen con relleno. Los libros en formato digital no necesitan ser "gordos" para atrapar a los lectores, como sucede con muchos libros de papel. No asumas que tu libro debe tener el mismo número de palabras o páginas que el bestseller #1 de Amazon Kindle.

3 – Realiza la prueba de lectura. Incluso si has preparado tu libro en OpenOffice o Microsoft Word y no ves ni una palabra subrayada por el corrector, vuelve a realizar una, dos o tres lecturas completas de todo el texto una vez finalizado. Los programas de corrección ortográfica son muy útiles pero no son perfectos. Si tienes un amigo o familiar de confianza, solicítale que lea tu trabajo, lo analice y te deje saber las posibles correcciones a realizar bajo su punto de vista.

4 – Crea una cuenta en Amazon. Para publicar y vender un ebook en la tienda
de Amazon, necesitarás abrir una cuenta (gratis) en Amazon.Com. Si ya tienes
una (puede ser de cliente), utilízala, no necesitas registrarte nuevamente.

5 – ¡Prepárate para publicar! Para publicar en Amazon mediante su dispositivo

6 – Ingresa con tus datos de Amazon. Una vez ingresas y completas algunos
datos adicionales, ya estarás en disposición de pulsar "Añadir Un Nuevo
Título". Allí comienza la aventura de publicar... que tan solo te llevará ¡unos pocos minutos!

7 – Escribe los datos de tu trabajo. Encontrarás un formulario para ingresar
varios pormenores de tu producto. Escribe el título, tu nombre o seudónimo de
autor y completa la descripción del ebook. La descripción es de suma importancia. Provee todos los detalles posibles. Ten en cuenta que funciona como una carta de venta.

8 – Sube tu libro para ser publicado. El siguiente paso es subir tu libro a la plataforma digital. Navega en tu computadora para encontrar el texto de tu libro (guardado previamente en DOC o PDF) Amazon se encargará de convertirlo al formato utilizado en sus dispositivos Kindle. Actualmente los libros Kindle pueden ser leídos no solo en los aparatos Kindle, también en IPADs, tabletas genéricas, Macs y PCs. Es por eso que publicando en Kindle, accedes al mayor mercado de clientes de libros digitales del mundo.

9 – Previsualiza y realiza los cambios necesarios. Luego de subir y convertir (automáticamente) tu documento DOC al formato utilizado por Kindle, puedes ignorar la opción de "Previsualizar" ¡No lo hagas! Aunque no es habitual, puede que al analizar encuentres algunos errores de formato. De ser así, haz los cambios necesarios y vuelve a subir el trabajo.

10 – Elige un precio de venta acorde. Amazon permite que seas tu quien elija el precio de venta de tu libro a comercializarse en formato Kindle. Analiza a que precio se están vendiendo los libros similares al tuyo y actúa en consecuencia. Los "manuales" suelen ser algo más cortos en extensión que las novelas y en general se comercializan a menor precio. Pero tampoco es una regla.

Si eres un autor que publica por primera vez, los lectores automáticamente esperarán abonar menos por tu libro. Busca el equilibrio, no necesitas regalar tu ebook, ni tampoco colocarle un precio inaccesible para la mayoría de tus potenciales lectores. Para tener éxito en la librería Kindle de Amazon, elegir el precio apropiado es una estrategia necesaria.

¡Y ya estás publicado!

Como puedes ver, escribir y vender un ebook en la librería Kindle de Amazon es un proceso relativamente sencillo, seguramente más simple de lo que pudiste imaginar. Y no solo sencillo: gratuito.

Una vez publicado tu trabajo puedes dedicarte de lleno a tu propia campaña de marketing ¿Cómo? Derivando todo el tráfico posible hacia la página de tu libro en Amazon, generando interés y atención tanto hacia tu nuevo libro como hacia ti como autor publicado en la librería digital más grande e importante del mundo.

¡Muchos éxitos publicando tu ebook en Amazon Kindle!

24 oct 2012

Diferencias entre los Estándares Editoriales de los Medios Impresos y los de Internet.

Por Bill Platt

La escritura de artículos se ha convertido en una herramienta cada vez más popular para aquellos que exploran las oportunidades de hacer publicidad en línea para sus negocios. Los administradores y propietarios de negocios en Internet se sentarán a escribir sus propios artículos o contratarán a un escritor anónimo que les ayude a realizar sus actividades de escritura de artículos para el Internet.

Una vez que el artículo está escrito, puede ser distribuido en línea a los editores de boletines electrónicos, bloggers, sitios web y a los directorios de artículos. Las personas que eligen publicar el material que está disponible a través del mercado de derechos de libre reimpresión, utilizan los artículos y suministran la información personal del autor (sección acerca del autor) con el artículo. Los editores en línea siguen al pie de la letra las reglas de reimpresión del artículo y suministran un enlace activo que conduce al sitio web del autor, cada vez que publican un artículo.

Introducción a los Estándares Editoriales en Línea

Muchos sitios web y directorio de artículos en línea existen únicamente con el propósito de crear una plataforma para mostrar Adsense y otros mecanismos de publicidad equivalentes, con el fin de generar ganancias para el sitio web o el director del directorio. Con el fin de que el propietario del sitio web gane más dinero, el sitio web debe tener más páginas vistas que contengan publicidad en su interior, y para ello necesitarán que el sitio web tenga más páginas de contenido.

Como resultado, muchos administradores de directorios de artículos (no corporativos) y propietarios de sitios web se preocupan de llenar su sitio web con contenido - cualquier contenido. Como resultado, los estándares editoriales varían enormemente de acuerdo con el propietario del sitio web.

Algunos webmasters no tienen ningún estándar editorial, a pesar de que estos webmasters son pocos y se encuentra más bien apartados.

El resto de webmasters siguen algunos estándares mínimos, que incluyen que no haya enlaces en el cuerpo del artículo; que no haya enlaces de afiliado en la sección acerca del autor, que no haya más de dos enlaces en la sección acerca del autor y un número mínimo de palabras en los artículos que sean enviados a ellos. Lo más importante respecto a los webmasters que poseen estándares editoriales en sus sitios web, es que las decisiones editoriales se toman generalmente en 16 segundos o menos. No se invierte una gran cantidad de tiempo en decidir si un artículo presenta bien su punto o si el artículo posee buena gramática.

Estrategias Comunes de Escritura de Artículos para Publicaciones en Línea

Muchos escritores, quienes han escrito artículos para publicación en la Internet, frecuentemente se enfocan más en el aspecto promocional en línea de los artículos que en el arte de escribir artículos informativos.

Estructuralmente, la escritura de artículos cuando se trata de publicaciones en línea, es simple. La mayoría de escritores encuentran que ellos tienen algunas metas simples. Frecuentemente, la habilidad y la dedicación del escritor hacia el lector puede ser medida con base en cuantas de esta tres metas intentan incorporar en sus artículos:

1. Crear artículos que suministren sólo la información suficiente - en bloques digeribles - para lograr que editores de todos los tipos impriman los artículos, permitiendo que el autor logre más enlaces de entrada para su sitio web y desarrollando la popularidad de su enlace;

2. Incluyendo las palabras claves y las frases clave de tal manera que éstos, cuando se utilizan los motores de búsqueda para solicitar información acerca del tema encontrarán dichos artículos y, ojalá, hagan clic para ir al enlace del escritor (de acuerdo con el deseo del usuario del motor de búsqueda de adquirir un conocimiento específico);

3. Escriba artículos virales - artículos que impactarán tanto a los lectores que ellos querrán compartirlo con todas las personas que conocen (de acuerdo con el deseo del lector para ser instruido o inspirado).

Estrategias Comunes de Escritura de Artículos para Publicaciones Impresas

Por otra parte, la escritura de artículos para medios impresos - escritura de artículos que se pretenden incluir en periódicos, revistas y journals - no se trata simplemente de colocar palabras en el interior de una página. En vez de ello, la escritura de artículos para medios impresos requiere de un mayor conocimiento de la composición de un artículo, de la ortografía y de la gramática y de suministrar la información que el lector desea leer, en el formato que el editor desea ver.

Los artículos impresos requieren que el autor se concentre en seguir los estándares editoriales para las publicaciones impresas, que varían de una publicación a otra. Antes de la llegada de Internet, los escritores compraban el libro Writer's Market (http://www.WritersMarket.com) para tener idea de qué tipo de contenidos estaban siendo más solicitados por los editores de revistas, cuánto dinero estaba dispuesto a pagar un editor por un artículo, a quien debía contactar en la publicación para conocer los estándares editoriales y a quien debían entregarle los artículos. Muchos editores se incluían y esperaban que los escritores leyeran dicha publicación para desarrollar un entendimiento acerca de la estructura de un artículo que cumpliera con el estilo y forma de las revistas.

Los profesionales de negocios que deseen hacer una transición de escribir artículos para el Internet a escribir publicaciones impresas, necesitarán comprender que los estándares editoriales diferirán. El contenido del artículo - así como la manera en que se presentará la información - es diferente de aquellos artículos en formato impreso, comparado a los artículos que se utilizan para anunciar en la Internet.

Por una parte, esto se debe a que muchos editores de medios digitales buscan artículos con palabras claves y enfatizan más en la inserción de dichas palabras claves que en proveer información a los lectores. Por otra parte, muchos editores de medios impresos buscan aquellos artículos escritos para la Internet y observan - en el mejor de los casos - algunas piezas interesantes.

Las publicaciones impresas pueden incluir listas de razones por las cuales un producto o servicio es grandioso, pero eso no será un artículo. Adicionalmente, si ellos eligen realizar una revisión de un producto o servicio, ellos no destacarán al proveedor de dicho producto o servicio, si dicho proveedor no es un cliente que les pague por recibir publicidad. Esta es una de las razones por las cuales escribir artículos para medios impresos requiere más investigación, una mayor comprensión de lo que buscan los lectores cuando eligen una revista, así como un texto claro que lleve al lector a través de todo el camino - y que a la vez sea breve - del conocimiento que ellos tenían inicialmente a un nuevo nivel de comprensión una vez ellos hayan terminado de leer.

En últimas, escribir artículos para publicaciones impresas requiere la comprensión de que el artículo - y no hacer publicidad - es la meta. La meta es escribir artículos que se enfocan en la necesidad de los lectores – yendo más allá de las necesidades del escritor.


Un Estándar Superior

Cuando se utilizan los artículos de libre reimpresión como un vehículo para lograr enlaces para el sitio web propio, enlaces que se encuentran en un sitio web de terceros, ese es un método comprobado y verdadero para construir la popularidad de nuestro enlace.

Escribiendo un artículo que atraiga a los lectores y responda las preguntas de los lectores puede generar entradas al enlace de uno, si el artículo es lo suficientemente interesante para mantener la atención de los lectores hasta finalizar el artículo.

Tomándose el tiempo adicional y haciendo un esfuerzo extra para escribir un artículo que eduque a sus lectores, y quizás les inspire; ello mejorará la posibilidad de que ese artículo se convierta en viral, generando cientos de enlaces entrantes y miles de visitantes al sitio web del autor.

El proceso de lograr que su artículo sea publicado en Internet es mucho menor que si fuera a ser publicado en un medio impreso. Pero en promedio para quien hace mercadeo a través de la Internet es algo bueno. La Internet nos permite pulir nuestras habilidades de escritura y crear artículos que llamaron la atención de los editores e influenciaran a los lectores.

Los editores de medios impresos quieren que los escritores entiendan quién, que, en donde, cuando, porque y como una historia debe ser contada. Ellos desean que los escritores creen una historia que tenga un comienzo claro, una mitad y un final. Ellos desean que los escritores que pueden contar historias respondan específicamente a las necesidades de sus lectores.

Por qué quienes realizan Mercadeo a través de Internet deben elegir los más Altos Estándares

Si quienes realizamos mercadeo a través de Internet, como escritores de artículos, seguimos el estándar más alto, descubriremos que estamos bien posicionados para apalancar nuestras habilidades de creación de artículos promocionales para el beneficio de editores de medios impresos. También encontraremos que los editores de medios impresos estarán abiertos a suministrar una biografía pequeña al final del artículo con la dirección de nuestro sitio web.

Imagínese cuánto mejoraría nuestra credibilidad en nuestro tráfico si comenzamos a ver nuestros artículos apareciendo medios impresos. Esa posibilidad parecería ser casi un año inalcanzable, hasta que nosotros, como escritores individuales, deseamos producir artículos que cumplen las más altas expectativas que los editores de medios impresos esperan que cumplamos.

18 oct 2012

¿Tengo Talento Para Escribir? La Pregunta Equivocada

A través de los años, muchas personas me han enviado sus textos y libros para que les respondiese "sinceramente" si encontraba talento en lo que escribían.

"Necesito saber si puedo dedicarme a esto de escribir".

En realidad no es una pregunta que alguien pueda responder.

Aunque lo garanticen algunos opinólogos: no se nace escritor. Cualquier persona puede convertirse en escritor si tiene la intención y el deseo ferviente de lograrlo.

Si habitualmente lees periódicos o revistas podrás concluir con un mínimo de observación, que autores con textos simples e incluso carentes de toda imaginación, escriben diariamente en diversas publicaciones, mientras que otros con habilidades deslumbrantes no logran ser publicados en ningún sitio.

¿Por qué sucede?

Estudios de la Universidad de Stanford*, muestran que en la educación, las artes y los negocios, las personas que están convencidas que el talento es innato, no suelen llegar a desarrollar plenamente su potencial y les cuesta más superar los tropiezos y recuperarse de los fracasos. Sin embargo aquellas que creen que el talento puede ser desarrollado, suelen conseguir a la postre los mejores resultados.

La buena noticia es que tu también puedes cambiar la forma de pensar acerca del talento y la inteligencia. En solo dos meses, niños a los que se les enseñó que el cerebro -tal como un músculo- mejora su desempeño con el ejercicio, mejoraron notablemente sus calificaciones en los exámenes.

Olvida de una vez la creencia de tener que haber nacido "con un talento especial". A cambio de esto, toma la decisión hoy mismo de adquirir y trabajar una serie de habilidades. Estas habilidades incluyen:

1. Conocer la diferencia entre palabras y realizar una buena utilización de ellas. Un buen diccionario puede ayudarte en esta tarea. No naces sabiendo palabras. Si lees de manera abundante y consultas a menudo un diccionario, puedes aprender a conocer la diferencia que existe entre dos palabras similares y llevar tu vocabulario a un nivel superior.

2. Comprender que tu mensaje tiene más relación con lo que tus lectores comprenderán que con lo que tu quieras expresar. Si nadie "capta" lo que escribes, simplemente debes escribirlo de otra manera. A menudo este consejo es más duro de aplicar para quienes sienten ese llamado desesperado a escribir que para quienes se toman la actividad de una manera más planificada.

3. Estar dispuesto a apartar todo un texto para volverlo a estudiar con la mente fresca de las mañanas, revisar, reorganizar y sustituir los elementos de la obra que así lo requieran, para lograr un texto más claro y más contundente. Realizar y conseguir un análisis lo más objetivo posible de nuestro trabajo.

4. Proveerse de la disciplina necesaria para aprender, practicar y aplicar las reglas de ortografía y gramática. Es verdad que puedes contratar un corrector profesional para hacerse cargo de depurar tu trabajo, pero lo cierto es que si dominas este aspecto de la producción, contarás con más opciones de realizar una publicación exitosa.

5. ¡Ser capaz de recuperarse de la decepción! Esto es muy importante. En el negocio de la escritura y la publicación, la posibilidad de un rechazo o un fracaso, jamás desaparece. Siempre está presente. Los escritores exitosos aprenden a no tomárselo como algo personal y continuar intentándolo una y otra vez.

De acuerdo a lo que yo mismo he observado, estas cinco habilidades son más importantes para triunfar como escritor que cualquier cosa relacionada con eso denominado "talento innato". Decídete a desarrollar estos cinco atributos y no tengo dudas que encontrarás al escritor que vive dentro de ti.

8 oct 2012

Superar la crisis en el cine y la TV "Falta de buenas ideas"

Ante una situación externa cada vez más delicada, es fácil dejarse abatir por una sensación de "imposibilidad" de cambiar las cosas. Sin embargo, el cambio empieza por uno mismo. A ese efecto, reeditamos un artículo de Valentín Fernández-Tubau que publicó en abcguionistas en 2007 y que aplica perfectamente a estos momentos.

En él se apuntaba a una falta de buenas ideas o de un adecuado sistema para detectarlas, como responsable de la crisis. La falta de buenas ideas ya ha traspasado al propio sistema, pero veamos como se interrelaciona todo y qué puedes sacar personalmente de todo esto.

La falta de ideas, responsable de la crisis del cine y la televisión

por Valentín Fernández-Tubau

Cuando se pregunta a los responsables de la industria cinematográfica y audiovisual acerca del porqué de una crisis de las obras audiovisuales de ficción cuando la comparamos a otros tiempos, su respuesta es invariable: faltan buenas ideas.

Sería objeto de un largo debate argumentar si esa crisis se debe a eso o a que, las pocas buenas ideas que hay, circulan por las mesas de las productoras pero no son precisamente las que se producen.

Hasta una persona ajena al sector profesional, pongamos por caso el espectador medio, experimenta con frecuencia la sensación de que la idea sobre la que se basa la película que está viendo es tan mala que podría haber sido superada, fácilmente, por una de las suyas. Y muchas veces, por mucho que nos duela, a la vista de lo que hay, en parte no le falta razón. Otra cosa es que tenga capacidad de desarrollarla.

En realidad, el complejo de Clint Eastwood, tan extendido por nuestro suelo, no es ni más ni menos que un pequeño delirio por el cual una persona piensa que si le dieran la oportunidad, demostraría que es capaz de idear, escribir, filmar e incluso encarnar a los personajes de una historia, mejor que los profesionales. Y si bien lo de escribir, filmar y encarnar cae claramente dentro de la más pura fantasía, lo de idear... podríamos dejarlo en cuestión.

La ecuación es simple: por ejemplo, de las 120 películas que se hacen al año en España, ¿cuántas estaban fundamentadas en una buena idea? Atención, que no se dice en un buen guion, que sería un paso mayor, sino en una "buena idea".

En todo caso, lo cierto es que, delirios aparte, en la vida real, tenemos un doble fenómeno: ideas pobres (la mayoría) e ideas buenas (unas pocas) que usualmente pasan desapercibidas.

¿Qué hacer ante tan desolador panorama?

Si dejáramos que las declaraciones de algunos ejecutivos de Hollywood y otros tantos de nuestro países de habla hispana penetraran nuestros oídos, seguramente caeríamos en la apatía y los guionistas nos fustigaríamos pretendiendo expiar un mea culpa por no ser más ingeniosos.

Pero la sensación de culpabilidad no tiene un historial demasiado brillante a la hora de ayudar e enmendar las situaciones. La realidad es que, nos guste o no, existen 2 problemas a resolver: la falta de buenas ideas y la falta de criterio a la hora de elegir esas ideas.

Lo segundo es lo que más irrita al guionista, claro. Entre otras cosas, porque así podemos decir que nuestra "maravillosa" idea ha sido ignorada por dar paso a otra peor que ha desembocado en un fracaso. Se trata de un consuelo de patio de colegio. ¡Que se le va a hacer!, ¡así somos!

Pataletas aparte, la solución de ese fenómeno está principalmente en manos de los productores. Para seleccionar mejor, deberían desarrollar unos sistemas más depurados y menos arbitrarios. Su negocio se lo agradecería. Pero la realidad es que tienen unos departamentos embotados, con materiales que nunca llegarán a leer y menos a producir porque no tienen capacidad para abarcar todo eso.

Finalmente, con más de dos décadas de retraso frente a la solución hollywoodense, un creciente número de productoras empieza a darse cuenta que es más eficaz preseleccionar una obra a través de un pitching o una sinopsis, que pretender leerse todo guion que llegue. Entre otras cosas porque, aunque de buenas intenciones está lleno el mundo, la verdad es que la mayoría de los guiones acaba convertido exclusivamente en un criadero de ácaros.

Los productores más inteligentes, hartos del polvo acumulado, han decidido mirar por la cerradura del amigo americano. El resultado: el pitch o discurso de ventas y su práctica (el pitching) se están extendiendo cada vez más. ¿En qué consiste? Resumiendo: alguien, en breve tiempo, habla a un hipotético comprador de algo que quiere vender; en nuestro caso, una película o una serie, por ejemplo.

Pero si la práctica del pitching puede aligerar enormemente los departamentos de desarrollo en los que seleccionan las posibles películas a producir, otro elemento a no ignorar será la necesidad de que el personal de dicho departamento esté formado adecuadamente, o que simplemente exista. ¿Es mucho pedir? Se trata de que el productor haga su trabajo de productor: tenga un departamento de selección de proyectos con gente cualificada para seleccionarlos adecuadamente. Y si no tiene infraestructura suficiente, que contrate un servicio outsourcing, término tan de moda gracias a internet y que simplemente quiere decir que lo contrate a terceros.

Sin embargo, de nada serviría la práctica del pitching y el tener un buen equipo de desarrollo con vista para preseleccionar proyectos, si el productor cediera finalmente a caprichos personales a la hora de dar luz verde a una película frente a otra. Algo impensable ¿no? ¿Cómo va un productor a poner su negocio en riesgo produciendo lo que se le antoja a sus impulsos o caprichos en lugar de producir lo más conveniente según el más elemental sentido común? Mejor dejar este tema para otra ocasión.

El caso es que el segundo problema reside plenamente en el tejado del guionista. El problema no es sólo que no se escojan las buenas ideas: es que hay escasez de buenas ideas. Y tenemos tanta escasez que cuando generamos alguna la cuidamos como un tesoro.

En realidad, tendríamos que ser fábricas de buenas ideas y no ser tan avaros con ellas. Porque una cosa es la idea y la otra el desarrollo de esa idea. De nada sirve una buena idea si no se tiene la pericia adecuada para desarrollarla. Esto se aplica tanto al cine como a la ciencia.

Pero también es cierto lo contrario: de nada sirve desarrollar y ejecutar una idea si la idea de por sí no tiene suficiente entidad. Estaríamos construyendo edificios sin cimientos.

¿Pero qué son exactamente las ideas? ¿De qué se forman las buenas ideas?

Las ideas son... pues, ideas... ¡Claro! Tenemos tan asumido que sabemos lo que es una idea que ni nos hemos parado a pensar que muchas veces el problema reside cuando creemos que sabemos algo que no sabemos. Por ejemplo, alguien que conociese mínimamente el mundo de las ideas sabría que no se puede llegar a ellas con una fórmula matemática. Por tanto, sabría que los esfuerzos dirigidos a hallar fórmulas para obtener buenas ideas están condenados al fracaso. Y sabría que, en cambio, sí existen actividades que cultivan un clima propicio para la generación de buenas ideas. ¿No hemos oído hablar, por ejemplo, de la famosa fase de incubación? ¿o de las famosas ideas luminosas?

Las ideas tienen su propia naturaleza y reglas de juego. ¿Acaso alguien no lo ha comprobado cuando ha perdido una idea por pensar que después la escribiría o registraría y ese después nunca llegó porque la idea se esfumó? Hay que conocer el mundo de las ideas para poder generarlas en abundancia y, después, capturarlas. Lo mismo que hay que aprender a analizarlas y reconocer las que son mejores.

Está claro que productores y guionistas deberían emplear más tiempo en familiarizarse con aquello que es la base primera de la obra audiovisual: la idea, sobre la que todo está sustentado.

Esta realidad es tan importante que en Estados Unidos surge un número cada vez mayor de entidades que se dedican a la captura de buenas ideas. Por su puesto, allí se paga por ellas. Si gusta, por ejemplo, una idea de televisión generada en un taller y presentada después en los canales adecuados, se podría pagar hasta 50.000 dólares por ella. Por ideas de ficción, es usual pagar 5.000 dólares en contrato de opción a 12 o 18 meses y si se lleva a cabo la película, 20.000 dólares más. Estamos hablando de ideas, sin escribir una sola línea de guion, que usualmente va a ser escrito por un equipo de guionistas de confianza, no por quien ha creado la idea.

En los países de habla hispana estamos lejos todavía de llegar a estos niveles evolutivos en referencia a la apreciación del valor de las ideas. Recordemos que en España, por ejemplo, las ideas no son siquiera registrables en la propiedad intelectual. Sí lo son sus desarrollos, pero no las ideas.

La ventaja de generar buenas ideas aquí, es que usualmente, a diferencia de lo que sucede en países como Estados Unidos, sí se nos suele encargar el desarrollo de las mismas. Por lo menos, de momento. Pero aparte de perseguir que una idea de las nuestras sea chispa para que nos encarguen un guion o una serie, o que gracias a ella nos tomen en cuenta para otro trabajo o encargo ¿a quién no le apetece la aventura de dejarse llevar por el espíritu creativo, generar decenas de ellas y probar suerte en el mercado anglosajón, después de traducirlas? Algo bastante económico, por cierto, pues una idea no tiene las 100 páginas de un guion; se reduce meramente a una página por idea.

Pero, tanto si deseamos limitarnos a un mercado casero como si apostamos por expandir nuestros límites, será muy conveniente que desarrollemos al máximo nuestra capacidad de generar buenas ideas.

La otra parte del problema, queda en manos de las productoras. ¿Se formarán mejor en la selección de ideas?

Mientras tanto, hasta que las capacidades de generar y seleccionar buenas ideas no mejoren, todos podremos seguir quejándonos de "falta de ideas" con la dulce complacencia de quienes, en la vida, prefieren ser espectadores antes que autores.
 
Valentín Fernández-Tubau
Co-fundador de abcguionistas y Ars-Media
Creador del taller y el Gym de creatividad e ideas luminosas

24 sept 2012

¿Qué somos, a la luz de los personajes que creamos o padecemos?

¿Qué somos, a la luz de los personajes que creamos o padecemos? "Cada época hace y precisa de personajes. Cada grupo, en cada época, produce sus personajes", dice Carlos Castilla del Pino(1) en un ensayo que sitúa en el personaje, no sólo un lugar de encuentro para los seres ficticios de la literatura, la televisión o el cine, sino —también— el ámbito donde se construyen las imágenes de aquellas personas dotadas socialmente de una "personalidad" singular. Personaje, es, en este sen­tido, el individuo escogido por el grupo, "dotado de una hiperidentidad" sometido a "un pacto de excepcionalidad" que lo abastece de "un espacio contextual más amplio que el de los demás que con él lo componen".

Para el personaje rige un sistema de excepcio­nes, y lo que para la persona común se sitúa en el rango de lo prohibido, para el personaje se ubica dentro de esa normativa especial que lo define: así, más de un personaje político vive exonerado de ciertos compromisos con la verdad (no miente, hace política) y muchos intelectuales personajes se encuentran exentos de cumplir sus compromisos, porque son locos y artistas. El grupo de los de­más, los no personajes, sanciona la anomalía y la convierte en virtud.

Lo interesante del estudio de Castilla del Pino estriba en el descubrimiento de una relación bidireccional entre el personaje y el grupo humano que lo sustenta: el personaje es tolerado en su excentricidad al costo de cumplir fielmente con las demás das que su rol impone; el grupo realiza sus fanta­sías a través del personaje y éste alimenta su nar­cisismo capitalizando la atención de los miembros del colectivo. El personaje es, pues, una suerte de espejo del grupo en cuanto actúa sus añoranzas, de­limita —a través de la excepción— un universo de­conductas posibles y afirma,con su mera existen­cia, la necesidad grupal, de erigir un modelo de ad­miración. Más de un político personaje subsiste por la gracia de un voto que subordina la realidad de su corruptela a su simpatía de personaje. Más de un intelectual personaje se perpetua en la abulia, con­gelado en la estatua de personaje con que lo inves­timos. Desaparecida la necesidad de grupo, el per­sonaje se transforma o se desvanece, dando lugar a otros personajes requeridos por nuevos tiempos.

¿Cómo son nuestros personajes? Muchos polí­ticos, algunos artistas, unos cuantos intelectuales y/o pensadores son elevados cada cierto tiempo a la categoría de personajes. La televisión es una má­quina de fabricar personajes. La construcción y descontrucción de personajes forma parte de una dinámica social en la que circulan los valores que nos definen. Quizas esta misma dinámica —como lo llega a sugerir Castilla del Pino— se extiende hasta las heroínas de nuestras perennes telenove­las o hasta los personajes fallidos de (o reclamados por) la literatura o el cine. Hay una manera de ver­se que consiste en explorar las imágenes que com­plementan nuestra identidad, imágenes en las que depositamos parte de nuestras fantasías, de nues­tros defectos y posibilidades. Viendo lo que sólo vemos en estos seres excepcionales, quizás podrí­amos advertir nuestras propias limitaciones, nues­tros mitos y, quizás, nuestras potencialidades.

(1) Teoría del personaje. Carlos Castilla del Pino.

13 sept 2012

La estructura ideal de una escena

Hablando de estructura, a *David Mamet no le sobran palabras: "¿Quién quiere qué de quién? ¿Qué pasa si no lo consigue? ¿Por qué ahora?" son las "preguntas mágicas" que resumen su manera de formular la estructura ideal de una escena. En otro lugar de su libro Bambi vs. Godzilla agrega (traduzco): "... las leyes de la dramaturgia son pocas, su aplicación es difícil, inusual el resultado...". Estoy completamente de acuerdo.

*David Mamet es un novelista, ensayista, autor teatral, dramaturgo, guionista y director de cine estadounidense.

RECURSOS PARA ESCRITORES Y GUIONISTAS

Espero poder ayudar con este BLOG a todos los que están interesado en Poder alguna vez vender algunas de sus obras y vivir de ello.En este blog encontraran información sobre como escribir libros también a todos los interesado en la escritura de “guiones“de cine, TV, vídeos juegos o teatro Espero poder ser les útil