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8 ene. 2013

Contar una historia en el siglo 21

por Christina Kallas (*)

Discurso de apertura de la Presidenta de la Federación de Guionistas en Europa en la II Conferencia Mundial de Guionistas.

Bienvenidos en nombre de la Federación de Guionistas de Europa.

Mi nombre es Christina Kallas, una griega que en este momento pasa más tiempo en mi querida Nueva York que en mi querida Berlin. Soy escritora. Escribo guiones en inglés, en alemán y en griego, y pago impuestos en tres países. Mi hijo tiene tres pasaportes y pronto tendrá un cuarto. Por lo tanto, soy una ciudadana y escritora del mundo.

Tal vez por eso, como miembro de muchos años de la junta directiva del gremio alemán, y luego como presidenta del FSE desde 2006, mi visión y mi actividad ha estado siempre enfocada a conseguir quitar de nuestra comunidad el hábito de pensar solo a nivel nacional. Hemos organizado tres de estas conferencias: la Conferencia Europea de Guionistas en 2006, que produjo el Manifiesto de los Guionistas Europeos, la Primera Conferencia Mundial de Guionistas en Atenas en 2009, y ahora la Segunda Conferencia Mundial - y todas ellas han sido inspiradas en esta visión.

Cada vez que nos encontramos en un evento de este nivel, hay una gran cantidad de trabajo detrás, por lo que me permito agradecer a nuestro socio FAGA, y especialmente a mis compañeros miembros del consejo Marta Raventos y Juanjo Moscardó Rius, y GTI por acoger este evento junto con el FSE, gracias a mis colegas de la dirección comité, Susan Miller, Weiler Lance y Robert Taylor. Gracias también a Sarah Dearing, Amelie Clemente y David Kavanagh por trabajar junto a mi y al comité de dirección, y por supuesto, gracias a mis colegas de la junta directiva de la FSE, Sven Baldvinnson, Stanislav Semerdjiev y Robert Taylor, que siempre han sido increibles accionistas de esta visión en común: ver a los escritores del mundo unidos.

Nuestra primera Conferencia Mundial de Guionistas tuvo lugar en Atenas poco antes del derrumbe de la economía griega- así que pido disculpas a nuestros colegas españoles (Pausa, Risas) por adelantado…les aseguro que no fue nuestra culpa.

Descubrimos en Atenas -y desde entonces con el desarrollo de relaciones de trabajo entre todos- que, aunque a menudo los escritores están aislados, y a pesar de las diferencias culturales y prácticas, tenemos una extraordinaria cantidad de puntos en común. Eso fue enriquecedor. Yo confío en que en esta conferencia vamos a descubrir algo aún más poderoso. Nos hemos dado cuenta que no nos aislamos más el uno del otro, y más importante aún: no nos aislamos más de nuestra audiencia, que los procesos de escritura y creatividad se están abriendo y ha cada vez menos y menos reglas, que las excepciones son de hecho más numerosas que las reglas y que poco a poco, lentamente, nos vamos convirtiendo en escritores del mundo. Pero, sí, también vamos a encontrar que el marco legal y económico sigue siendo el mismo. Nos separa y no se corresponde con la nueva- en parte existente y en parte emergiendo- realidad.

Nosotros somos narradores. Y la narración no es sólo tecnología pero se transforma a través de ella. No cabe ninguna duda de que estamos en medio de un cambio dramático y radical con respecto a casi todos los aspectos de nuestra vida en general, y de nuestra vida como escritores.

La digitalización de contenidos – convirtiendo todo en una inundación extraordinaria de código binario – e Internet - haciendo que la inundación de código binario este disponible para todos, en todas partes, en el momento que tu quieras- no es sólo un nuevo modelo de distribución. Esta cambiando todo, no solo el cómo escribimos sino también el qué escribimos.

Las estructuras fundamentales y los arquetipos de la "historia" han ido evolucionando desde hace algún tiempo hasta ahora. Pareciera que estamos en el medio de un cambio en la forma de narrar, un cambio en el paradigma de la narración. Todavía no sabemos hacia dónde vamos, pero estamos empezando a ver el gran panorama final. Las historias no lineales y los multi-protagonistas fueron sólo el comienzo en la narración experimental - y si pensamos en alguna de sus características, su potencial para superar la organización jerárquica reflejada en nuestra clásica narración que está a favor de un personaje y su punto de vista sobre el resto... bueno, podemos empezar a ver que esto no se trata sólo de contar historias.

Las "herramientas" usadas en la narración de cuentos también están cambiando: por un lado se van añadiendo más y más plataformas a la ecuación, que permiten una nueva forma de fractura y una narrativa multi-perspectiva, mientras que la historia deja de ser un texto y pasa a ser una experiencia. Esto significa que la historia puede estar en todas partes, a través de diferentes pantallas y utilizando distintas tecnologías, y tiene el potencial de crear una experiencia mucho más inmersiva. El intercambio de historias y personajes en el transmedia o narración interactiva, la participación en primera persona en juegos de azar online está desdibujando la línea, no sólo entre la historia y el juego, sino también entre el narrador y la audiencia, la ilusión y la realidad, la realidad y la ficción.

Es más, el público ya no tiene que esperar a que los estudios de cine o cadenas de televisión les proporcionen contenido. El movimiento “hazlo tu mismo” está extendiendo la creatividad en casi todos los campos posibles. El cine digital y la autocreación de películas es quizás una "corrección" a las películas pretenciosas, sobrevaloradas de los años 1980 y 1990, quizás incluso más que eso, ya que también se diferencian de las películas del movimiento Indie en su indisciplina y su espíritu anti-arte y se centran en el humanismo, en una conexión personal, el azar y la espontaneidad.

¿Y qué hacemos con todo esto? Es fácil ser temeroso o condescendiente.

En uno de sus desafíos más audaces, Stephen Johnson, nos invita a imaginar un mundo alternativo idéntico al nuestro – salvo un pequeño cambio tecno-histórico: los videojuegos se inventaron y popularizaron antes que los libros. En este universo paralelo, los niños han estado jugando durante siglos, y entonces estos libros de repente llegan y se ponen de moda. ¿Qué diría la gente acerca de esta lectura tan frenética?

Vamos a nombrar algunas de las cosas que posiblemente dirían:

1. La lectura de libros sobreestimula crónicamente los sentidos. Mientras una partida de juego coloca al niño en un vivaz y tridimensional mundo lleno de imágenes en movimiento y paisajes sonoros, navegado y controlado a través de complejos movimientos musculares, con los libros se activa sólo una pequeña parte del cerebro: la dedicada al procesamiento del texto escrito en un idioma.

2. Los libros aíslan. Los juegos invitan a participar a los jóvenes en un complejo social relacionándose con sus compañeros y con la exploración de mundos, mientras que los libros fuerzan al niño a un lugar tranquilo cerrándolo de la interacción con otros niños.

3. Los libros son realmente discriminatorios. Diez millones de estadounidenses sufren de dislexia, una condición que ni siquiera existía como condición a largo plazo hasta que llegaron los textos, algo que estigmatiza a quienes lo padecen.

4. Quizás dirían, que la característica más peligrosa de estos libros es el hecho de que siguen una trayectoria lineal, fija. No puedes controlar las narrativas de cualquier creación -sólo tienes que sentarte y tendrás la historia hecha para ti. Si has crecido con narrativas interactivas, te preguntarás ¿Por qué alguien querría embarcarse en una aventura completamente coreografiada por otra persona? Se corre el riesgo de inculcar una pasividad general en nuestros hijos, haciendo que sientan impotencia por no poder cambiar las circunstancias. La lectura no es un proceso activo y participativo, uno es sumiso a ello. Nosotros somos escritores y sabemos que siempre podemos inventar una historia que produzca una realidad diferente. La vida es contar historias.

Somos creadores. Los creadores no tienen miedo al cambio. Creamos cambio. Vemos historias en los vacíos de las experiencias humanas, en las crisis humanas y los triunfos de la vida en un mundo tan cambiante, en las muchas capas entre nuestras historias y nuestra verdad. Pero el cambio trae consecuencias y nosotros estamos aquí para mirarlas, sin miedo y decididos a encontrar una manera de hacer frente a ellas. Una de las principales cuestiones que en los próximos días nos preguntaremos será "¿Cómo podemos seguir creando historias para ganarnos la vida? "

Hace no mucho tiempo atrás, fui llevada por un amigo a un sitio web que se llamaba library.nu.  Era un sitio donde uno puede encontrar una cantidad impresionante de libros conocidos o de los que nunca has escuchado antes, compartidos por cualquier persona que los subiera a internet.

Yo estaba muy justa de tiempo porque tenía que preparar una de mis conferencias, así que rompí mi voto como creadora y descargué algunos Pdfs. Busqué mis propios libros y encontré uno de ellos allí. Estaba feliz y enojada al mismo tiempo. Recuerdo que mi enojo se fue un mes después, cuando uno de mis fans se puso en contacto conmigo después de la descarga de uno de mis libros y terminó comprando todo el resto. Con una descarga perdí 2 dólares y gané diez - porque eso es lo que obtengo de cada libro después de que mi editor y mi agente toman su granito de arena del precio con descuento en Amazon.

Hace unos meses estuve en una situación similar, así que entré de nuevo, para romper mi voto por segunda vez. El sitio había sido cerrado. Busqué en Google y descubrí que las personas que lo dirigían había ganado 1,8 millones de dólares en publicidad y en un servicio de segundo nivel para los que habían decidido suscribirse. Empecé a sentir otra vez sentimientos encontrados. Como escritora quiero la mayor difusión posible pero también tengo una fuerte aversión a la idea de que alguien más está haciendo dinero con mi propio trabajo. Quizás no importe, pero yo aún pertenezco a la generación de creadores que no está ganando mucho dinero por la difusión de su trabajo - creo que tengo cincuenta contratos de compra de participaciones en mis archivos, y nunca he firmado nada más que como guionista o escritora de TV.

Esta es una nueva situación en donde nos empezamos a ver obligados a depender de experiencias personales en lugar de estadísticas fiables. Todos conocemos el caso de una nueva banda que firma con una compañía de discos y que su contrato se cae cuando solo venden cinco mil discos compactos, mientras que sesenta mil son descargas ilegales, o la película que está disponible ilegalmente en línea antes de que haya sido estrenada en las salas de cine.

Pero, por supuesto, no podemos hacer política basada sólo en la experiencia personal.

Por otro lado ¿En qué estadísticas vamos a confiar? ¿En Google y los proveedores de Internet, con su determinación de que la cultura en el mundo, que nuestras historias, estarán sin diferenciarse hoy y siempre del "contenido" en los soporte de publicidad?

Y por cierto que quede claro que cuando algunas personas hablan de cambio radical como resultado de la revolución digital y de internet lo que quieren decir son nuevas oportunidades radicales en el uso de nuestro trabajo para vender. ¿Tenemos realmente que participar en la reducción de la integración de los productos, hemos hecho todo lo que podíamos para evitar convertirnos en copywriters, sólo por caer presos de lo que hoy se llama branding pero que significa más o menos lo mismo?

Entonces, ¿Cuál es la respuesta? No lo se. Es por eso que estamos aquí. Para averiguarlo.

Estos son tiempos difíciles y emocionantes a la vez. Nos vemos obligados a cambiar y eso es lo que lo hace tan emocionante. Como siempre, lo más difícil es saber lo que queremos. Queremos sobrevivir, sí, incluso queremos prosperar. Pero también queremos libertad creativa. Queremos ser capaces de crear. Para comunicarnos con el mundo. Para cambiar el mundo. Queremos hacer del mundo un lugar mejor. No olvidemos nunca, en primer lugar, que la razón por la que nos convertimos en escritores es porque queremos hacer del mundo un lugar mejor.

Creo que las mejores historias que contamos, son las que escribimos cuando no sabemos las respuestas. Cuando somos lo suficientemente valientes como para hacer frente a todas las preguntas, a salir de nuestro cómodo lugar. Así que vamos a salir de nuestros cómodos lugares juntos, vamos a ver el panorama general, vamos a ir a cada rincón oscuro, y vamos a plantear todas las preguntas que se puedan imaginar.

Tal vez no vamos a encontrar todas las respuestas inmediatamente. Pero si estamos con el estado de ánimo correcto, estoy segura que las respuestas vendrán. Vamos a entrar todos juntos en ese estado de ánimo que nos une , que no nos deja olvidar ni siquiera durante un minuto el motivo por el que nos convertimos en escritores, que es de lo que se trata todo esto.

Y entonces vamos a tratar de averiguar cómo podemos seguir haciendo lo que ya hacemos.

Desde ese punto de vista - nada más y menos.

Gracias.

(*) Christina Kallas es escritora y Presidenta de la Federación de Guionistas en Europa. El texto presente fue su discurso inaugural de bienvenida en la segunda Conferencia Mundial de Guionistas - que tuvo lugar el pasado 9 de noviembre de 2012.

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