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30 jun 2008

Técnicas de Creatividad


Escribir un guión no es algo que se da por generación espontánea. Es un arte que requiere de práctica y constancia. Ejercitándonos diariamente de manera sostenida lograremos, paso a paso, desarrollar nuestra creatividad y no depender de las "musas" que más de una vez se encaprichan. Los siguientes ejercicios pueden ser una buena manera de retomar la escritura dormida o de comenzar con aquello que tantas veces soñamos.

» Un ejercicio por día, cada día de la semana, puede ser un buen remedio para dejar las excusas y comenzar a hacer lo que más amamos: escribir.

DIA 1

- Al azar elija un titular de una noticia del diario (sólo el titular) Recorte el titular y la nota. (Sin leer la nota). Escriba una historia corta (no más de veinte renglones) cuyo título sea el titular de la noticia. Lea la nota.

DIA 2

- Escriba acerca de un conflicto reciente que haya tenido con otra persona.
- Ahora describa el conflicto desde su punto de vista y desde la mirada de la otra persona.

DIA 3
- Escriba una corta reflexión basada en un color.
- Repita el ejercicio pensando otro color.
- Compare el humor de ambas, el tono de cada una...

DIA 4
- Observe una persona desconocida en un bar, banco o medio de transporte.
- Escriba lo que supone que podría ser una lista diaria de eventos o hechos de la vida de esa persona.
- ¿Cuál podría ser la meta que persigue ese desconocido/a?

DIA 5
- Piense en una persona que lo haya guiado y nutrido en su infancia.
- Escriba en cinco líneas lo que más recuerde de ella o él.

DIA 6
- Tome un block de notas, lapicera y... Visite un cementerio.
- Busque el epitafio más atractivo.
- De acuerdo a lo que lea, imagine y escriba la descripción de un personaje (basado en ese epitafio) y la clase de vida que ese personaje pudo haber tenido.

DIA 7
- Vea ficción en TV.
- Grabe un capítulo de un unitario, serie o sitcom (No lo vea mientras graba)
- Vea luego la primera mitad del capítulo. ( Hasta el segundo corte en el caso de una sitcom o tercero en el de una serie) Luego apague la VCR y escriba cómo le parece que continúa la
historia Vea la otra mitad del capítulo y compare su elección y la del guión original
- Donde están las diferencias. ¿Por qué funciona una mejor que la otra?

Fuente: www.guionistasonline.com

Concurso de Guiones Morena Films


Comenzó el desarrollo de proyectos para móviles e internet en Morena Films.

Con motivo de esta nueva etapa, lanza el primer concurso de guiones orientados específicamente a su difusión en estos medios.

Objetivo: desarrollar una idea y elaborar el guión para una serie con capítulos de entre 30 segundos y 3 minutos de duración en concepto "sketch", con un enfoque orientado a su explotación por móviles y descargas de Internet.

El contenido del guión deberá ser original y apto para todos los públicos. Se permitirá una sola locación. Temática libre.

Primer premio: 1000 euros

Bases del concurso:
http://www.morenadigital.com/Concurso_guiones_morena_08.pdf

Página oficial del concurso: http://www.morenadigital.com/

Contacto:
concurso@morenadigital.com


Fuente: www.abcguionistas.com/noticias

3 videoconferencias gratuitas en internet, por cortesía de abcguionistas y Ars-Media

Las dos entidades ponemos a tu disposición más de dos horas de conferencias repartidas en tres vídeos, grabados directamente de la celebración del V Aniversario de Un Verano de Guión. El acto, que tuvo lugarel pasado 7 de junio y acogió en la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España a cerca de 200 guionistas, celebró la importancia del guión en el audiovisual.

En ellas, conocerás la historia de Un Verano de Guión y,además, serás testigo de cómo un nutrido número de ponentes, además de exponer los cursos que darán en Córdoba del 14 al 25 de julio, hablán claramente sobre aspectos esenciales en la creación de guiones, resscrituras profesionales, creación de series y el rol del guionista en los nuevos audiovisuales de internet, que ya han empezado a posicionarse fuertemente en el mercado y modificarán las estructuras audiovisuales en poco tiempo.

Entre los ponentes participantes encontrarás a Valentín Fernández-Tubau -guionista, asesor de guiones y director de Un Verano de Guión-, Amparo Climent - directora de comunicación de abcguionistas y actriz -, Miguel Machalski -asesor internacional de guiones, analista y guionista-, Irene Cardona -cineasta con largo estrenado, desarrollado en el Taller profesional de reescritura de Un Verano de Guión -, Ángel Peláez - cineasta, con largo apalabrado, fruto del mismo taller-, José Luis Acosta, - guionista (Los ladrones van a la oficina, A las once en casa, Ana y los siete, sin tetas no hay paraíso, Fuera de lugar...) , director de cine, supervisor de guiones y productor ejecutivo de series de TV-, Virginia Yagüe - guionista de cine y TV, responsable del éxito de "La Señora"-, Julia Gil - guionista de programas de TV (Caiga quien Caiga, el programa de Ana, Atlantia,...) y de internet- , Eduardo Zaramella - guionista de series de TV y de internet (co-creador de "Al salir de clase"), Javier Dampierre -montador, director y cámara-, Roberto Cerrada - experto internacional en redes sociales y marketing-, y Bernardo Martínez -experto en marketing y redes sociales audiovisuales-.

Para verlas online pulsa los enlaces siguientes:

VIDEO 1
VIDEO 2
VIDEO 3

Fuente: www.abcguionistas.com

17 jun 2008

Errores más comunes en el escritor novel


CACOFONÍAS:
Son sonidos repetidos que maltratan los oídos. Para remediar estos sonsonetes, basta releer el texto en VOZ ALTA y buscar sinónimos a las palabras con un mismo final.

USO DEL GERUNDIO:
Hay que prestar atención especial al uso del gerundio ya que, empleado con exceso, produce un ritmo pesado y lento.
-No es correcto el uso del gerundio de posterioridad, es decir, aquel que indica una acción posterior a la del verbo principal.
"El profesor salió de la clase encontrándose al director."
-Es también incorrecto el uso del gerundio cuando acompaña al complemento directo de cosas, e indica acción o cambio:
"Observé un balón girando velozmente.
-Tampoco es correcto el uso del gerundio con nombres en función de complemento indirecto o circunstancial.
"Compré flores a mi madre celebrando su santo"
-El gerundio tampoco debe emplearse:
a) Como adjetivo especificativo referido a cosas:
"Este es el orden determinando la estructura"
b) Como modelo que signifique cualidad o estado.
"Ofrezco perro sabiendo cazar"

VOCABULARIO ABSTRACTO:
Cuando se empieza a escribir, el recurso del lenguaje abstracto es casi inevitable. Sin embargo, hay que prescindir de las grandes palabras: Verdad, Libertad, Destino... En un relato están de más. No ayudan a la comprensión de la historia, no explican el trasfondo del argumento, o no lo explican, más bien, tal como debe hacerse, en que los personajes se ven envueltos.
En este mismo sentido, conviene prescindir del vocabulario psicológico: depresión, no encontraba motivaciones, era una familia tensional... De un lado se trata de eso, de palabras más o menos técnicas que no complican la emoción del lector. De otra parte, decir de un personaje que está deprimido es un resumen demasiado pálido: qué hace ese personaje, qué piensa, qué recuerda, qué intenta olvidar... todo eso es lo que el texto debe darnos, en lugar de un diagnóstico clínico.
También es un error muy común el contar las cosas en abstracto. Por ejemplo:
"Aquella mañana, Pedro se sentía equilibrado, optimista, seguro de sí mismo"
"Aquella mañana, Pedro cerró su casa con un portazo, sin preocuparse de echar la llave, y bajó las escaleras bailando claqué"
En la primera frase se le pide al lector que procese tres conceptos: equilibrio, optimismo, seguridad.
En la segunda, se le invita a que observe a un personaje, se le describe en una escena.
Todos los conceptos de la primera frase están presentes, como acciones en la segunda. Al observar lo que hace el personaje, el lector induce, además, cómo siente. La primera frase aburre. La segunda entretiene los ojos, le da quehacer a los oídos, y despierta curiosidad. La primera es sumaria y abstracta, mientras que la segunda frase es descriptiva y concreta.
Por lo tanto, conviene "ver" la historia antes de ponerse a escribirla. Cerrar los ojos y proyectar en la imaginación, escena por escena, la película que filmaríamos con ese argumento. Abordar el relato como una descripción, lo más detallada posible, de esas imágenes que han desfilado ante nosotros.
P.D.
Fijaos lo que hacéis en la vida verbal, si tenéis que decirle a vuestro cónyuge que vuestro hijo se ha portado mal, no le comentáis: este niño es malo. Le comentáis algún hecho: Esta mañana no ha querido lavarse, ni ha desayunado y me ha tirado la colada por la ventana y ha mordido al gato.

ESTILO ASERTIVO:
Al lado de este abuso de lo abstracto, es corriente que el estilo de los relatos peque de asertivo. Y a veces, sí es preciso afirmar o negar, sin más melindre ni más rodeo.
Pero en general los matices, los casi, quizás, un aire de indecisión en la voz del narrador, contribuyen en mucho a la verosimilitud de la historia. "Casi, a veces, un poco, quizá, parecía, como si fuera, ..." mejor que esos: "siempre, todo, sin duda, era..."
Si cuento la historia de un personaje bondadoso es probable que acabe relatando eso: las desdichas de una virtud a prueba de balas. Y a lo mejor, si soy hábil, consigo que cuele. Pero es difícil. Una historia así -el bueno, el malo, el tonto, el listo- se ajusta poco a nuestra experiencia. Un personaje bondadoso que tiene, en cambio, un punto débil, es mucho más creíble y de paso aviva la narración. Un relato que viene a confirmarnos lo que ya sabíamos -"X es un santo"- cae en lo monótono. Pero si partimos de "X es casi un santo" , "parece santo" ... si planteamos la historia a partir del casi, de lo que viene a poner a prueba su santidad, ya tenemos un núcleo dramático, un foco de acción y de interés.

ESTILO ENFÁTICO:
Otro fallo muy corriente es el estilo enfático. Y aunque se trata de un error con cierto pedigree -por lo común denota riqueza de vocabulario y capacidad verbal- conviene evitarlo a toda costa. Nos referimos principalmente a la exageración. Por ejemplo:
"Aquel grito le sobresaltó"
"Sus entrañas se estremecieron ante aquel alarido sobrecogedor que desgarraba sus tímpanos."
Cuando se busque algún efecto de relieve habrá que trabajar a partir del contraste. Para que el lector escuche ese grito, por ejemplo, conviene jugar, desde unas frases antes, con sonidos muy leves: el roce del visillo en una ventana, el tic-tac apagado de un reloj...

IRONÍA:

Es el recurso más firme para destacar algo, un gesto, una acción, una idea.
Algunos temas pueden requerir un tratamiento grave. Pero una nota de humor, un toque irónico, le dan vivacidad a cualquier relato. Y además apoyan su verosimilitud. Sin un contrapunto de distancia, sin esa burla entre bastidores que es la ironía, los relatos, por más que conmuevan, cargan un poco.

CONGRUENCIA DEL TEXTO:

La anáfora, la catáfora y el motivo son recursos esenciales, no hay relato sin ellos, y en general se emplean muy poco. Porque tal vez parece lógico que una historia empiece por el principio y acabe por el final. Sin embargo, en un texto artístico esa lógica no importa. En el relato, más que lo lineal, interesa lo orgánico. Y un organismo es eso, un conjunto de elementos interrelacionados.
Anáfora y catáfora son recursos sencillos. Llamamos anafóricas a todas las frases que repiten, recuerdan, aluden, pasajes anteriores de una misma historia. Son catafóricas las que anticipan, de un modo más o menos explícito, los hechos que vendrán después.
Por otro lado, y como otro recurso de primer orden, aunque más difícil de captar es el motivo. Los motivos no son conceptos que deban aparecer a lo largo del relato. No son ideas, sino cosas. Son, podríamos decir, unos cuantos objetos que situamos, estratégicamente, en el decorado de la historia.
Un ejemplo: supongamos que se trata de escribir un relato sobre un divorcio. Bien, el argumento podrá tomar cualquier rumbo, pero nosotros vamos a hacer que aparezcan, en el curso de la narración, una calle cortada, unas tijeras de podar, un puente que amenaza derrumbarse, unos días de sol a mediados de enero, un guante desparejado, un sueño interrumpido a media noche, una carta devuelta que no ha llegado a su destino, una canción cuyo final ha olvidado alguno de los personajes...
Todo esto son motivos. Cosas y acciones concretas que van reforzando la idea principal del relato.
Sin la anáfora y la catáfora, sin los motivos, el relato progresa en el vacío. Conviene construir la historia narrativa según aquella vieja consista leninista: dos pasos hacia delante, un paso hacia atrás. Hay que señalar que los motivos son importantes porque la información que proporciona el texto tiende a perderse, a disiparse, y el motivo es una alusión, una señal indirecta, un efecto de redundancia, que está recordándole constantemente al lector de qué se trata allí.

EL RELATO ARCHIPIÉLAGO:
La acción aflora en unos cuantos islotes, sin un nexo visible que los una, y es como si la historia se hubiese quedado dentro, ahogada en la intención del autor. Este fallo sólo puede abordarse con el texto delante, persiguiendo los hilos de la trama, pero obedece a un error de perspectiva que se da también entre los cantantes noveles: cuando más se escucha uno a sí mismo, cuanto mejor resuena dentro la propia voz, menos se oye desde fuera. La técnica del canto, como la del cuento, consiste en proyectar el sonido. Hay que cantar como si se estuviera sentado entre el público.
Hay que escribir desde el lugar del lector.
Muchas veces resulta difícil tomar distancia ante un texto propio, enfocar esa historia como si fuera ajena, y hacerse las preguntas que se haría el lector. Pero en esto consiste el oficio.

EL SALTO DURANTE EL DESARROLLO DEL CONFLICTO

Ya dijimos que ninguna persona honesta se convierte en ladrón de la noche a la mañana. Como tampoco ningún ladrón se puede volver honesto en un tiempo equivalente.



Es imposible realizar un cambio importante de la personalidad de un individuo, sin contar con la anticipación de una preparación mental previa. Debemos establecer previamente el camino que nuestros personajes deben recorrer para alcanzar su meta. Esto nos permitirá prever las modificaciones que estos recorridos provocarán en su personalidad y recién entonces estaremos en condiciones de evaluar si el personaje los realiza con la premura suficiente.

Una mala orquestación de los personajes creará en nuestra narración zonas estáticas o zonas de saltos. Si no realizamos las transiciones correctas y parciales en sus personalidades, aún los personajes bien orquestados pueden producir saltos emocionales. Cosa que ocurrirá también si forzamos a los personajes a realizar acciones que les resulten extrañas o impropias.

Seguramente durante el transcurso de la obra el protagonista sufrirá un cambio interno notable, la distancia que media entre estas dos actitudes puede que a priori nos parezca muy grande, pero el protagonista debe ser capaz de superarla mostrándose además de acuerdo con lo establecido en la premisa. Son estos cambios los que le darán la oportunidad de revelarse, de mostrarse a sí mismo.

Si a pesar de todas las precauciones tomadas, el conflicto se detiene o muestra un salto, puede suceder que el error esté en una formulación incorrecta de la premisa. Si corregida la premisa persiste la falla, debemos entonces buscar el problema en los personajes.

El conflicto crece cuando de entre todas las posibles acciones, los personajes eligen las que están relacionadas con la premisa. Porque desde el momento en que se establece una premisa, tanto la obra como sus personajes pasan a ser esclavos de ella.

Fuente: www.animation.dreamers.com

LA IMPORTANCIA DEL DIÁLOGO


MOSTRAR EN LUGAR DE NARRAR:
"los buenos escritores pueden decir casi todo lo que tiene lugar en la ficción que escribe, salvo los sentimientos de los personajes" Esta cita de Gardner nos parece fundamental porque los sentimientos NO hay de decirlos, sino que deben ser mostrados mediante acciones.

EL SENTIMIENTO DEBE DESPERTARSE NO DEFINIRLO
Un buen relato debe "impresionar" la sensibilidad, provocar un placer que el argumento por sí solo es incapaz de hacer.
El carácter de los personajes se da a conocer a través de lo que ellos mismos dicen, y el autor no tiene que manifestarse, por tanto, de un modo omnisciente.
"El artista debe estar en su obra como Dios en la Creación, invisible y todopoderoso, de tal manera que se sienta en todo, pero que no se le vea." Flaubert

EL DIÁLOGO SE PUEDE UTILIZAR:
Para retomar acontecimientos que están desparramados a lo largo de la trama y hacer una apretada síntesis de ellos.
Para dar a conocer un hecho pasado del que no se ha dicho nada y que interesa para aclarar algo o para continuar la trama
Para captar la atención del lector sobre algún personaje o algún tema a través de pistas, advertencias, promesas...
Para meter al lector, de lleno, en la historia, utilizando voces características con lo que se consigue ampliar la ambientación sin necesidad de describir nada.
Para que el lector se emocione.
Tanto el diálogo como la narración tienen que ajustarse al ritmo de la acción. No tiene que usarse porque sí, tiene que tener su razón de ser. En el transcurso de la acción pueden aparecer muchas acciones seguidas (narración), esto, es exceso, puede restar espontaneidad.
El lenguaje del narrador debe adecuarse a su personalidad. Igual que el lenguaje del diálogo deberá ser consecuente con el personaje.
Lo más común es que la novela consista en una combinación equilibrada entre narración y diálogo.

Fuente: www.jrvarela.net

3 jun 2008

Mi vida como Guionista

No soy de esos guionistas que escriben desde los nueve años y que a sus catorce ya tenían el primer largo escrito.

¿Cómo llegué entonces a trabajar de guionista?
Todavía sigo preguntándomelo.

¿Qué, a los actores alguien le escribe lo que tienen que decir? ¿Y eso se estudia?
Todas esas preguntas le hice a mi prima quien me había pedido que la acompañara a un curso de guión.




Así empecé. Un par de clases, un profesor famoso, decían. Y la gran oportunidad. Unos meses después, me encontraba como dialoguista en uno de los programas del prime time de la televisión local.

Así de simple.
¿Qué no me creen?, a mí también me costó. Mucho me costó creerlo, hasta me sentía culpable... tantos jóvenes talentos a la espera de su gran oportunidad y yo ocupando su lugar. Pero la culpa no me detuvo. Dejé mi trabajo de recepcionista, me fui a vivir sola, abandoné mis estudios de psicología, actualicé mi PC y comencé a trabajar.

Me sentía de vacaciones. De pronto estaba sola, en un departamento alquilado (la única vez que había alquilado algo fue algunos eneros en la costa, con ochenta amigas en breve concubinato), sin tener que viajar para ir al trabajo, y haciendo lo que acababa de descubrir me gustaba hacer: escribir.

¿Qué podía salir mal?

Era una tira costumbrista, hablan como en la vida misma. Había hecho un curso de seis meses, visto televisión toda mi vida. Encima trabajaba en pantuflas y con mi osito de la suerte al lado. Nada podía salir mal.

Nada, salvo que nadie me había dicho que había un horario de entrega. ¿Pero cómo? ¿Esto no es arte? ¿No se supone que los escritores dependemos de que las musas aparezcan? ¿Y qué pasa si no se me ocurre nada? Pasa que puedo volver a ser recepcionista, eso pasa. Ejem... No tengo nada contra las recepcionistas, pero ya me habían abierto la puerta para salir a jugar, y no quería quedarme sentada en el arenero...

Primera lección: aprender a prescindir de la inspiración. (De la inspiración, de esos días en los que te levantas de mal humor, en aquellos otros en los se te rompió una uña, se murió tu canario o tu mamá te llamó criticando a tu príncipe de turno y el día entero se te nubló). Esto no era mi taller, era trabajo, y bien pago. No podía fallar. No quería. No necesitaba de la inspiración. Los personajes son personas comunes, hablan como yo, como mi mamá, como mi hermana adolescente... ¿Cómo yo, como mi mamá o como mi hermana adolescente? ¿Dirían está re bueno, es un churro o está que se parte?... ¡No tengo tiempo de decidir! Tengo que poner algo. Pienso rápidamente, mi personaje es adolescente, elijo la tercera opción, pero el programa está dirigido para un público adulto, no lo entenderían, elijo la primera, pero no queda natural es una chica de dieciséis años, elijo, por descarte, la segunda. Unas horas después llega la corrección. No eran ninguno de las tres. Mi personaje terminó diciendo: es muy lindo. Neutro. Formal. Modesto.

Segunda lección: los personajes parecen personas, pero no lo son, son personajes. No hablan como personas, hablan como personajes.

Ya no me sentía tan de vacaciones.

» Me puse las pilas y comencé a aprender: me inscribí en otros cursos, alquilé películas claves, (y sí, la primera vez que vi “Casablanca”, “Cantando bajo la lluvia”, o “Lo que el viento se llevó”, fue a los veinticuatro años). En un año leí tres libros de guión, uno de gramática y traduje la colección completa de Scr(i)pt, una revista de guión televisivo estadounidense. Por suerte, o destino conté con el honor de ser acompañada en este aprendizaje por un gran Maestro que me tuvo -y me contuvo- con paciencia más que paternal, y pude al fin entender algunas de las reglas más básicas. Aprendí por ejemplo que los personajes tienen voces diferentes. Hay que saber encontrarlas y diferenciarlos. Que los extras no deben tener más de dos líneas de diálogo, o la escena se transforma en balbuceo acartonado. La frase “ ¿Y que pasaría si...?” pasó a ser una costumbre diaria en mi nueva vida. Aprendí a volar, cuando la escaleta lo exigía. En la vorágine de dialogar una tira diaria “en el aire”, descubrí que los actores también improvisan, y que es importante aceptar y prestar atención a esos bocadillos, para seguir dándole vida a sus voces e incluirlos en el libro. Cuando un actor se enferma o decide tomarse unas vacaciones improvisadas, ¡Somos nosotros los que tenemos que improvisar! Aprendí también a releer y a rescribir... y rescribir, y rescribir y rescribir...

De pronto me encontraba llamando a mi papá y preguntándole palabras claves como “dicharachero”, “caráspitas”, o sinónimos de “parroquiano”, léxicos de su época y con los cuales debía hacer hablar a mis personajes adultos. También me sucedía mucho empezar a usar vocablos que eran los latiguillos de mi personaje favorito en un café con amigas. Una vez que empezás esta carrera, todas las voces se confunden. (Sobretodo al principio). Ya no sabés si sos vos, o tu personaje el que está hablando... ¡Pero hay que diferenciar! Eso todavía no logro aprenderlo. Ah, mis amigas... Las mismas que, al enterarse que trabajaba en televisión me rogaban que ponga sus nombres en la tira.

Aprendí muchas cosas desde que me convertí en dialoguista.

Todavía sigo aprendiendo.

Este trabajo tan creativo y gratificante que me tocó por casualidad. Este trabajo, que, a pesar de nunca haber sido soñado, hoy vivo como si hubiera encontrado al amor de mi vida. (Y mi mamá a éste príncipe no me lo critica). Vivo hoy, sin haber soñado nunca, de la manera y la forma que siempre lo necesité: creando, inventando, fantaseando y jugando con la vida ajena de veintidós personajes que dependen tanto del autor, como de los escaletistas y sí, también de mí. Y de toda esa gran cadena que logra que, día a día, salga al aire un programa de tele. Una ficción.

Escribir es mi vida, y no la cambio por nada.

Así que hoy sí, comienzo a soñar.

Hoy sí, al contrario que en mi infancia, comienzo a escribir mis primeros largos y deliro segura de mí misma con que serán concretados. Hoy sí intento hacer mi propio video casero y que sea mi familia la primera en aplaudirme. Hoy sí me expido de toda culpa y me hago acreedora ya no del sueño de otro sino del propio que comienza a realizarse. Y con experiencia adquirida, trataré de seguir aprendiendo dentro de esta hermosa profesión: el diálogo, el guión. Para lograr convertirme una vez más, en aquello en lo que nunca había soñado.


Victoria Crespo, argentina, es guionista, se ha desempeñado como dialoguista en diversos programas como “Son amores” “El sodero de mi vida” “Frecuencia 04” “Paraíso Rock” y “Media falta” y “Juanita la soltera” entre otros. Fue nominada para los premios “Sir Peter Ustinov foundation”, (Para escritores noveles, en la entrega de los Internacional Emmy's Awards) por su mediometraje “Again” (escrito íntegramente en idioma inglés).

Fuente: www.guionistasonline.com

2 jun 2008

EL MEJOR GANCHO PARA TU NOVELA ES EL COMIENZO


1. Crea la INTRIGA

Hay un par de cosas que hacen que los principios basados en la intriga sean especialmente llamativos. Nos dan un personaje, por su nombre o su función. Esto crea ilusión de realidad desde el principio. Por ejemplo:

“Vuelvo ahora de hacer una visita a mi casero, el solitario vecino con quien voy a tener que lidiar.” (Cumbres borrascosas. Charlotte Bronte).

Algunos escritores empiezan con un pronombre (Por ejemplo: “Ella oyó un ruido sutil en el dormitorio”). El hecho de dar el nombre desde el principio es una medida extra de verosimilitud. Un ejemplo:

Algo le sucede o está a punto de sucederle al personaje, y no sólo cualquier cosa, si no algo que fomenta la intriga. Ten en cuenta que no tiene por qué ser novela negra, se puede aplicar a cualquier género.

2. Comienza con una ACCIÓN.

En este método la novela empieza justo en mitad de la acción. Una técnica para usarlo es, una vez finalizado el primer borrador de tu novela y ya en la fase de montaje, haz que el segundo capítulo sea el primero. Casi siempre, las cosas ocurren más de prisa.

Otra manera de iniciar con acción inmediata es usar el diálogo. Y si éste incluye alguna forma de conflicto, mucho mejor.

3.- Manipula las EMOCIONES

Es muy fácil hacer que los lectores se sientan atados al personaje principal mediante una emoción universal. El sentimiento de amor de un padre hacia su hijo, el odio al villano, la emoción ante una obra de arte…

4.- Utilizando la CUENTA ATRÁS

Otra manera de enganchar es hablar en pasado al inicio contando lo que sucederá después. Sugiere que hay una historia interesante que aún no ha sido contada.

“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a las orillas de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo”. (Cien años de soledad de Gabriel García Márquez)

5.- Deja sentada cual es la ACTITUD.

Cuando se usa la primera persona, especialmente en ficción literaria, puedes captar la atención mediante la voz y la actitud.

Un ejemplo podría ser el inicio de “El guardián entre el centeno” de J.D. Sallinger
"... lo primero que probablemente querréis saber es dónde nací y cómo fue mi asquerosa infancia, y qué hacían mis padres y todo eso antes de tenerme a mí, y toda esa basura a lo David Copperfield, pero no tengo ganas de meterme en todo eso"

Usa estos métodos con precisión y mesura y harás que tus lectores comiencen a leer tu obra. Después será tu trabajo que continúen leyendo.

RECURSOS PARA ESCRITORES Y GUIONISTAS

Espero poder ayudar con este BLOG a todos los que están interesado en Poder alguna vez vender algunas de sus obras y vivir de ello.En este blog encontraran información sobre como escribir libros también a todos los interesado en la escritura de “guiones“de cine, TV, vídeos juegos o teatro Espero poder ser les útil